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Los problemas del medio ambiente ocupan un espacio cada vez
más significativo en la opinión pública. La enorme cantidad de
información que manejan los medios, unida a un agravamiento en
los problemas climáticos (huracanes, tifones, inundaciones,
olas de calor, etc) y sus consecuencias sobre las condiciones
de vida de las personas, despiertan creciente interés tanto a
nivel académico como en las decisiones empresarias e
institucionales. Uno de los fenómenos más importantes y cuyo
tratamiento es más complejo es el del calentamiento global.
En el año 1997
para tratar de hacer frente a este problema, los
representantes de más de 150 países suscribieron el
Protocolo de Kyoto, proponiendo disminuciones obligatorias
en las emisiones de gases de invernadero por parte de 39 de
los principales países industrializados. El 16 de febrero del
2005, tras más de siete años de arduas negociaciones, el
Protocolo de Kyoto entra en vigor, dada la ratificación de al
menos 55 países, entre los que se cuentan países
desarrollados, cuyas emisiones totales representan por lo
menos el 55% del total de las emisiones de dióxido de carbono
equivalente en 1990. .
El denominado “Mecanismo de Desarrollo Limpio” (MDL)
permite actividades entre los países con compromisos de
reducción de emisiones y los que no los tienen, como es el
caso de Argentina, con el objetivo de apoyar el desarrollo
sostenible. Se considera que estos mecanismos, incentivan la
participación de los mercados en la solución de problemas
ambientales (los bonos de carbono que se comentan más adelante
son, en este sentido, mecanismos de mercado). Dicho esquema
determina que la reducción de emisiones sea llevada a cabo por
aquellas empresas o países capaces de hacerlo a menor costo.
De esta forma, se abren las puertas de un mercado de
emisiones, en que los países desarrollados pueden comprar la
reducción de GEI que, de otra forma, tendrían que lograr
aplicando medidas internas más costosas.
El MDL crea
la posibilidad y la oportunidad de que la Argentina se inserte
en el mercado de bonos de carbono ofreciendo proyectos
dirigidos a mitigar el calentamiento global, para que sean
financiados por empresas o entidades gubernamentales
pertenecientes a países con compromiso de reducción de
emisiones. Este mecanismo permitirá canalizar importantes
inversiones, contribuyendo a una necesaria y oportuna
reconversión tecnológica.
En este marco
la Fundación Fidentia ha organizado juntamente con la
Bolsa de Cereales y la Subsecretaria de Asuntos Municipales de
la Provincia de Buenos Aires un Seminario sobre las
oportunidades financieras de los MDL para Municipios, con
el objetivo que la puesta en marcha del Protocolo, estimule a
las diversas empresas, asociaciones productivas e
instituciones, a promocionar los MDL y concretar proyectos que
pongan a nuestro país a la altura de otros de América Latina
que ya han iniciados programas agropecuarios y forestales
vinculados a este nuevo desafío: atenuar el calentamiento
global empleando mecanismos de mercado. |