Ciudades para Todos
Director Ejecutivo:
Arq. Claudio Borgoglio
En la actualidad, en Argentina viven
2.176.123 de personas con alguna discapacidad o con limitaciones
que han causado o pueden llegar a causar discapacidades, lo cual,
expresado en términos relativos, representa un 7,1 por ciento de
la población total que vive en localidades de 5.000 habitantes y
más
En las regiones Cuyo, Pampeana y Noroeste Argentino el porcentaje de
población con discapacidad es superior al que manifiesta el total
nacional, en tanto aquél es menor en Patagonia, Noreste y Gran
Buenos Aires.
Ante este escenario debemos reflexionar y tener en cuenta que todos,
en alguna etapa de nuestras vidas, sufriremos algún tipo de
discapacidad o problema de movilidad.
Es de destacar que el indicador más frecuente entre las personas con
algún problema de movilidad es la dificultad para desplazarse fuera
del hogar, que afecta a un 60 % de las personas con discapacidades
mayores de 6 años, seguida de la discapacidad para realizar tareas
del hogar y de otras relacionadas con la motricidad. Le siguen en
importancia cuantitativa las discapacidades para ver y oír, mientras
que las discapacidades de autocuidado, aprendizaje, relación y
comunicación tienen una prevalencia sensiblemente menor.
Por otra parte, la participación de la mujer, su rol cada vez más
preponderante en el mercado laboral, adquiere hoy una gran vigencia,
hasta el punto que desde diversos sectores de la sociedad civil se
plantea que no es posible cristalizar los postulados de la
democracia participativa sin la presencia activa de la mujer. Esta
situación se manifiesta espacialmente, en el sentido de que cada vez
más existe un mayor uso del espacio público por parte de las mujeres
y también de los niños quienes han extendido el espectro de sus
actividades.
Por lo antes expuesto, el problema es más vasto y no basta con
abordar un plan de supresión de barreras arquitectónicas para
intentar resolver problemas que responden a necesidades puntuales.
Resulta imprescindible encarar un plan con el objetivo de que la
Ciudad debe ser para todos, identificando las verdaderas necesidades
de la totalidad de los habitantes de la Ciudad.
Abordar un Plan para Todos es afrontar un compromiso con todos los
habitantes de la ciudad y también con las generaciones futuras,
entendiendo que:
El uso del espacio público es un derecho ciudadano; en él coinciden
y se expresan diversos colectivos sociales y culturales, de edad y
género distintos.
Por ello, el derecho a la accesibilidad al espacio público es
también un derecho ciudadano.
El acceso al espacio público representa, además, accesibilidad a la
información e intercambio, accesibilidad a las oportunidades,
accesibilidad a la formación y a la ocupación y accesibilidad a las
ofertas urbanas.
Un Plan de Ciudades para Todos es un plan particularizado y
adecuado a la escala y situación de cada ciudad, teniendo en cuenta
en detalle el estado actual de la misma y previendo su desarrollo
futuro.
Un Plan de Ciudades para Todos intenta descubrir y dar
respuestas a las verdaderas necesidades de sus habitantes, mejorando
la calidad de vida de todos.
Un Plan de Ciudades para Todos requiere de una formación
adecuada y dirigida a los responsables de llevarlo a cabo:
autoridades y técnicos municipales, así como también a responsables
de instituciones públicas, privadas, educadores, docentes
responsables de la educación cívica y habitantes en general. En este
marco, y como complemento de esta formación, se requiere comunicar
además los aspectos relevantes del Plan a los ciudadanos para
introducirles en los conceptos relacionados con la Accesibilidad.
Para ello se organizará una conferencia que tenga como fin realizar
esta transferencia de conocimiento.
Un Plan de Ciudades para Todos requiere un seguimiento
adecuado, pues al no poder cambiar la realidad por sí mismo
requiere, en una primera instancia, una supervisión que acompañe al
proceso de implementación del Plan: Tutelaje, control y consultas de
casos especiales. Para ello se incluirán auditorías de proyectos,
obras y compras de elementos urbanos.
Un Plan de Ciudades para Todos implica participación, porque
si no hay una implicación explícita de todos los colectivos que
integran la ciudad o población, no se logrará un Plan para Todos
sino de unos pocos. Por lo tanto, es importante fomentar mecanismos
de participación ciudadana, encuentros, talleres de trabajo,
información y difusión del Plan, que representen a todos y no
solamente a las instituciones públicas y privadas.
"Estamos convencidos que al construir ciudad se puede construir
ciudadania”
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