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 Programa Solidaridad al Volar

 

Iniciativa para la creación de un Fondo Solidario del Transporte Aéreo

 

I. INTRODUCCIÓN

La iniciativa consiste básicamente en lograr una alianza de los sectores público y privado del transporte aerocomercial destinada al mejoramiento, fortalecimiento y posicionamiento de la industria del transporte aéreo a través de la materialización de un compromiso directo de sus actores más relevantes con demandas sociales que incluyan o requieran de prestaciones aéreas, bienes y servicios vinculados.

El espíritu esencial de la idea descansa en el concepto del marketing filantrópico asociado a una optimización de recursos del sector en la actualidad dispersos y ociosos.

El Fondo Solidario del Transporte Aéreo, por sus características, generará beneficios para todos los actores involucrados (gobiernos, compañías aéreas, operadores aeroportuarios, entidades intermedias, ciudadanos y destinatarios de las prestaciones aéreas solidarias), en especial a la actividad aerocomercial.

Esta pagina contiene una breve descripción de la idea del Fondo; fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (FODA); alternativas legales, técnicas y operativas para su creación e implementación; y sugerencias acerca del curso de acción a adoptar para los próximos pasos.

II.- DISEÑO DEL FONDO SOLIDARIO DEL TRANSPORTE AÉREO

El Fondo Solidario del Transporte Aéreo debería integrar a los actores más relevantes del sector, erigiéndose como punto de encuentro del Estado (gobiernos), el Mercado (compañías aéreas, operadores aeroportuarios, etc.) y la Sociedad Civil (instituciones intermedias). Su diseño, en consecuencia, debería reflejar esa universalidad.

III.- ALIANZA SOLIDARIA

Los actores del Fondo Solidario del Transporte Aéreo, por su diversidad y origen, constituirían una verdadera Alianza Estado – Sociedad Civil – Mercado.

En todos los casos, por la naturaleza solidaria del programa, la participación de los actores sería de carácter voluntario.

Por el espíritu y la dimensión global del sector del transporte aerocomercial, típicamente proyectado a mercados locales, regionales e internacionales, la participación en el Fondo de agentes, aportantes, benefactores y beneficiarios no reconocería limitaciones asociadas a la nacionalidad de los mismos, expandiéndose en todo sentido más allá de las fronteras de los países miembros de la iniciativa.

Los posibles roles a asumir por parte de los protagonistas del programa serían los siguientes:

ACTORES

ROL

 

 

Administradores

Administradores del Fondo

Agentes

Facilitadores

Aportantes

Donantes particulares

Benefactores

Miembros de la Iniciativa

Beneficiarios

Personas con necesidades sociales e iniciativas de interés público

Administradores: entidades a cargo de la administración del Fondo Solidario del Transporte Aéreo en cada país que forme parte de la iniciativa, encargados de la asignación de los beneficios.

Agentes:  facilitadores, actores a cargo de la presentación y tramitación de los beneficios frente al Fondo Solidario del Transporte Aéreo.

Aportantes: clientes de compañías aéreas (particulares o corporativos) que efectúen aportes voluntarios al Fondo Solidario del Transporte Aéreo.

Benefactores:    actores que integrarán aportes voluntarios al Fondo Solidario del Transporte Aéreo y estarán a cargo de las prestaciones solidarias.

Beneficiarios: personas e instituciones destinatarios de las prestaciones aéreas solidarias.

IV. RECURSOS Y PRESTACIONES

El Fondo Solidario del Transporte Aéreo se integraría con recursos económicos y financieros corrientes y no corrientes: unidades de capitalización de derechos que den acceso a prestaciones aéreas. Esas prestaciones consistirían sustancialmente en servicios de transporte aéreo y, en menor medida, bienes o servicios vinculados tales como, ejemplificativamente, beneficios en hoteles, restaurantes, alquiler de automóviles y demás servicios asociados a la industria aérea.

A los fines del funcionamiento del Fondo Solidario se requiere la percepción de dos (2) tipos de recursos: 

(a)    económicos-financieros corrientes, necesarios para solventar la estructura organizativa que funcione como Unidad Ejecutora o Autoridad de Aplicación del Fondo con el objeto de administrar las prestaciones aéreas solidarias;

(b)    recursos no corrientes: unidades de capitalización de derechos que den acceso a prestaciones aéreas, que constituirían la gran masa de créditos más importante para la imputación y materialización de las prestaciones aéreas solidarias.

La otra cara de los recursos que se aporten al Fondo serán las prestaciones solidarias que se financien o computen a cuenta de aquellos.

Ese tipo de prestaciones podrán estar focalizadas básicamente en el transporte aéreo y, en forma secundaria, en bienes o servicios vinculados a la industria.

V. ADMINISTRACIÓN DEL FONDO SOLIDARIO

El análisis de los recursos económicos necesarios para la viabilidad del programa contempla tanto la estructura organizativa para la administración del Fondo Solidario del Transporte Aéreo como la asignación de recursos a este último a los fines de la materialización concreta de las prestaciones.

La propuesta de creación de un Fondo Solidario del Transporte Aéreo requeriría de la afectación de recursos económicos a la organización que se haría cargo de su administración y desenvolvimiento.

Esos recursos son necesarios cualquiera sea la alternativa de diseño orgánico-funcional que finalmente se adopte.

En el caso de la creación de nuevas estructuras organizativas sería necesario conformar el patrimonio de las mismas más allá de la integración del propio Fondo Solidario sujeto a su administración.

El patrimonio de la nueva entidad podría integrarse por los aportes iniciales que efectuaran los fundadores o constituyentes de la misma, así como de los miembros que se incorporaran paulatinamente, a los que se sumarían los derivados de:

·  los futuros aportes de los benefactores

·  las cuotas ordinarias y extraordinarias que abonen los asociados

·  la renta de sus bienes

·  las donaciones, herencias, legados o sucesiones que reciba

·  el producto de beneficios, rifas, festivales y de toda otra entrada que pueda obtener lícitamente de conformidad con su carácter no lucrativo

Los recursos que se obtengan estarían destinados a sufragar los gastos de administración del Fondo (gerenciamiento, infraestructura, recursos humanos, institucionales, difusión y publicidad, comunicación y marketing, gastos generales, etc.). El remanente de esos recursos en el caso de superávit  podría derivarse al propio Fondo.

El Fondo Solidario del Transporte Aéreo funcionaría como patrimonio afectado a la administración y disposición de prestaciones aéreas solidarias.

Los recursos del Fondo provendrían de benefactores y aportantes voluntarios y de las actividades de la entidad administradora. Esos fondos podrían integrarse a través de:

(a)     unidades de capitalización de derechos que den acceso a prestaciones aéreas integradas por los gobiernos y aportantes particulares (usuarios pasajeros particulares y clientes corporativos), debidamente aceptadas por las compañías aéreas involucradas en el Fondo; y

(b)     ingresos producidos por actividades de la entidad administradora del Fondo Solidario (v.gr. rentas, campañas solidarias, etc.).

A ello deberían agregarse los aportes de otros actores para la facilitación de las prestaciones aéreas solidarias a través de:

(c)      exenciones en el pago de tasas aeroportuarias vinculadas con las prestaciones aéreas solidarias;

(d)     renuncia o donación de comisiones (caso agencias de viaje).

VI.  PRINCIPALES APORTES AL FONDO SOLIDARIO

a.  Créditos derivados de programas de fidelidad de las compañías aéreas

El mayor aporte al Fondo Solidario del Transporte Aéreo estaría constituido por las unidades de capitalización de derechos de acceso a prestaciones aéreas que las compañías aéreas ofrecen en forma individual o corporativa.

Este tipo de aportes, de características esenciales para la constitución del fondo, implica, por un lado, una disposición de las compañías aéreas a la posibilidad de participar de un fondo compensador de dichas unidades y la correspondiente realización de las prestaciones aéreas derivadas del mismo.  Por otra parte, esa disponibilidad habilitaría paralelamente la posibilidad de que los distintos usuarios clientes de esas compañías aéreas tengan la posibilidad de transmitir a título gratuito al Fondo las unidades acreditadas a los mismos, posibilitando de ese modo las prestaciones áreas solidarias.

Las compañías aéreas poseen programas comerciales que consisten, básicamente, en la retención de clientes a través del involucramiento de los mismos en sistemas de acumulación de unidades de medida a través de los cuales una vez que se arriba a una cantidad determinada se capitalizan derechos de acceso a prestaciones aéreas tales como pasajes aéreos y otros beneficios asociados al transporte aéreo.

En la generalidad de los casos las unidades acumuladas por los clientes de las compañías aéreas no pueden transferirse libremente, existiendo grandes limitaciones para ello. De allí la necesidad de reformular esas condiciones a fin de permitir la donación de este tipo de unidades al Fondo Solidario del Transporte Aéreo con la posibilidad de planificar, coordinar y financiar las prestaciones aéreas solidarias.

Entre los aportantes al Fondo Solidario estarán las personas y entidades titulares de unidades de capitalización de derechos de acceso a prestaciones aéreas que las compañías aéreas ofrecen en forma individual o corporativa.

A fin de imprimir transparencia al sistema se sugiere la incorporación en la página web del programa de un ítem de consulta pública donde registrar las donaciones formuladas por aportantes individuales y corporativos.  En la actualidad muchos programas del tipo contemplan la posibilidad de que los clientes de las compañías aéreas puedan consultar el estado de sus cuentas y además efectuar ciertas operaciones por este medio.

Compensación de las Unidades.

Los programas de las compañías aéreas destinados a viajeros frecuentes utilizan distintos tipos de unidades de medida para el reconocimiento de pasajes aéreos gratuitos o mejoras en las condiciones de vuelo (por ejemplo up-grades).

El Fondo Solidario, integrado por estas unidades debería prever la operatoria de compensación de esos recursos a los fines de su traducción en prestaciones aéreas solidarias.

b. Contribuciones de los gobiernos

Los gobiernos, en todas las dimensiones de su existencia (tanto a nivel nacional como estadual, provincial y/o municipal) utilizan el transporte aéreo a los fines del desenvolvimiento de múltiples actividades inherentes al ejercicio de las funciones del Estado en las tres dimensiones de sus órganos ejecutivos, legislativos y judiciales. En tal sentido, contratan con distintas compañías aéreas a través del mercado los vuelos que requieren las distintas misiones gubernamentales.

En la actualidad, con excepción de los vuelos presidenciales que en muchos casos se canalizan a través de aeronaves con matrícula oficial, no comerciales, y otras experiencias en las que aerolíneas de bandera proveen de programas especiales para agentes gubernamentales, la mayoría de los vuelos que utilizan aquellos se encuentran sujetos a las mismas condiciones que cualquier otra prestación aérea contratada por individuos o corporaciones.

Las unidades de capitalización de derechos de acceso a prestaciones aéreas derivadas de programas de viajeros frecuentes de las compañías aéreas son percibidas y acreditadas en las cuentas de los titulares de esos vuelos y no de los gobiernos.

Un aspecto sumamente importante de la propuesta consiste en que los gobiernos resuelvan que la totalidad de las unidades recibidas por viajes financiados por los Estados u otros sujetos pero realizados por agentes públicos en ejercicio de funciones estatales deban ser obligatoriamente transferidas al Fondo Solidario del Transporte Aéreo.

c. Aportes de los operadores de aeropuertos

Además de las unidades de capitalización de derechos de acceso a prestaciones aéreas que aportarían los gobiernos, personas individuales  e instituciones con cuentas corporativas mediando la habilitación del sistema por parte de las compañías aéreas, podrán sumarse al Fondo Solidario contribuciones de los operadores aeroportuarios.

Las prestaciones aéreas solidarias podrían gozar de exenciones al pago de  tasas aeroportuarias, significando estas un aporte directo de dichos operadores a la iniciativa.

En la actualidad en Argentina por ejemplo se encuentran exentos del abono de las tasas de uso de aeroestación para vuelos de cabotaje e internacionales los diplomáticos, infantes y pasajeros en tránsito. Creando el Fondo Solidario del Transporte Aéreo podría preverse la regulación de nuevas exenciones a favor de las personas o instituciones beneficiarias de prestaciones aéreas solidarias extendidas por aquél, en cuyo caso no abonarían las tasas mencionadas precedentemente.

d. Participación de otros actores

Podría seducirse a otros actores asociados a la industria aerocomercial para que participaran de la iniciativa en calidad de aportantes o benefactores, previéndose por ejemplo la contribución al programa a través de la renuncia o donación de sus comisiones (caso de las agencias de viaje), donaciones en especie, prestaciones gratuitas adicionales, etcétera.

En este marco podrían adquirir notoria importancia prestaciones accesorias al transporte aéreo tales como servicios de transporte –automotor, ferroviario, fluvial, marítimo-, hotelería, espectáculos, gastronomía y turismo en general.

VII. PRESTACIONES AÉREAS SOLIDIARIAS.

Vuelos Solidarios.

El Fondo Solidario del Transporte Aéreo debería administrar prestaciones aéreas de las entidades benefactoras del mismo. Esas prestaciones deberían concentrarse en el traslado de personas y/o mercaderías (carga).

Prestaciones solidarias asociadas y secundarias.

A través de los recursos que obtenga el Fondo podrían establecerse una diversidad de prestaciones destinadas a necesidades sociales. Esas prestaciones deberían identificarse con la naturaleza del sector, es decir, con el transporte aéreo y el turismo.

Un relevamiento superficial de este tipo de programas demuestra que las compañías aéreas, en asociación con otras compañías (hoteles, restaurantes, empresas de espectáculos, entidades financieras, renta de automóviles, etc.) ofrecen una diversidad de beneficios más allá del transporte aéreo.

Los beneficios más comunes se encuentran asociados a la obtención de otras prestaciones y servicios tales como días de alquiler de automóviles en forma gratuita, estadías en hoteles y cadenas de hoteles, participación en espectáculos y actividades turísticas, así como sustanciales descuentos sobre las tarifas y precios de los mismos.

Las prestaciones solidarias esenciales deberían ser, sin embargo, las del transporte aéreo a cargo de las compañías de aviación comercial.

VIII. BENEFICIOS

Serían beneficiarios del programa todos los actores intervinientes: administradores, agentes, aportantes, benefactores y beneficiarios propiamente dichos. A continuación se analiza en qué medida cada uno de esos actores se beneficia con la creación de un Fondo Solidario del Transporte Aéreo. De todos modos ninguna duda hay respecto a que la comunidad local, regional y planetaria, en su conjunto, sería la mayor beneficiaria de la iniciativa más allá de la distribución de beneficios entre todos los participantes.
Siendo la finalidad última de los gobiernos la realización del bien común, el Programa Solidaridad al Volar constituye una verdadera herramienta de política social empapada de las tendencias más actuales de la modernización y reordenamiento de las estructuras estatales de cara a los ciudadanos y sus comunidades. Paralelamente, coadyuva al crecimiento y fortalecimiento de la industria aérea, fomentando así su desarrollo sustentable.
Las pautas a tener en cuenta para una primera aproximación a los beneficios que el Fondo Solidario del Transporte Aéreo extendería sobre los gobiernos son los siguientes:
A través del establecimiento de reglas que determinen la obligatoriedad de la transferencia del sector público al Fondo Solidario de las unidades de capitalización de derechos de acceso a prestaciones aéreas no se afectarían partidas ni gasto de los presupuestos públicos de los gobiernos, ya que en la actualidad esos valores son recibidos por los agentes públicos a título personal. De este modo el programa cumpliría con la pauta generalmente establecida de evitar la profundización del déficit fiscal en que se encuentran muchas economías.
Ante la difícil situación económico-financiera y social de muchos países de Latinoamérica, los aspectos vinculados a la reforma y ajuste de la Política se han convertido en una de las más relevantes asignaturas pendientes para el despegue de muchos países hacia horizontes de crecimiento y equidad.
El Programa Solidaridad al Volar tiene la particularidad de que por su espíritu y operatoria implica una transferencia de recursos desde las estructuras de lo público y estatal, y por ende la Política, hacia la ciudadanía.
La gran mayoría de las necesidades de transporte aéreo de los gobiernos están definidas por la participación en misiones, delegaciones o comisiones por parte de agentes públicos de primera línea (ministros, secretarios, subsecretarios, legisladores, etcétera) con una íntima vinculación con las estructuras políticas. No se trata por lo general de agentes de la planta permanente de las estructuras gubernamentales, por lo que puede afirmarse que esa transferencia de recursos se operaría de los políticos hacia la gente.
El Programa Solidaridad al Volar y la creación de un Fondo Solidario del Transporte Aéreo se inscriben en el marco general de los planes de modernización y reforma del Estado encarados por muchos gobiernos de la región.
A los fines del diseño, elaboración, implementación y fiscalización de las políticas sociales existe una aspiración permanente de los sectores público y privado (Estado y Sociedad Civil) de alcanzar niveles de cohesión e integración que se traduzcan en realidades concretas. A ello se agrega la participación del sector privado (Mercado), esencial para completar el sueño de una Sociedad integrada en la persecución de un desarrollo equilibrado y socialmente sustentable. 
Hace tiempo que lo público ya no se visualiza ni identifica exclusivamente con lo estatal, sino que se extiende hacia una universalidad que coincide con la realización del bien común por parte de cada uno de los estratos mencionados (Estado – Sociedad Civil – Mercado).
El Programa Solidaridad al Volar constituye una iniciativa concreta que involucra a cada uno de esos ámbitos, convirtiéndose en un caso específico a través del cual el Estado puede demostrar su intención de trabajar y avanzar en esa dirección.
Teniendo en cuenta la necesidad de alcanzar en Latinoamérica mejores niveles de crecimiento económico y concomitantemente lograr mejoras sustantivas en la calidad de vida de la población, el programa Solidaridad al Volar podría instrumentarse a través de la suscripción de Convenios de Solidaridad por parte de la diversidad de actores que participaran en sus distintos roles.
Las compañías aéreas poseen programas de premios y beneficios al viajero frecuente cuyo objetivo es captar clientes, mantenerlos e incrementar su consumo.
El Fondo Solidario del Transporte Aéreo, mediante la utilización y optimización de ese tipo de programas generaría importantes beneficios a las compañías aéreas a través de:

� el mejoramiento de la imagen comercial de las mismas, imprimiéndoles el carácter de “empresas solidarias”; y

� el saneamiento de parte de la masa de unidades de capitalización de derechos de acceso a prestaciones aéreas correspondiente a las carteras de cada compañía aérea con motivo del funcionamiento del fondo compensador.

Los operadores de aeropuertos deben ser también actores relevantes de esta iniciativa. Al igual que las compañías aéreas y el resto de las instituciones que participen del programa, se beneficiarán con el mejoramiento de su imagen, la publicidad y el marketing filantrópico.

En el caso de este tipo de actores cuando la gestión aeroportuaria se encuentra en manos de compañías privadas con motivo de procesos de privatización o concesión, otro de los beneficios sería la demostración de la buena disposición y espíritu empresario hacia el favorecimiento de las comunidades locales en las que vierten sus inversiones y desarrollan sus negocios.

Todas las entidades que actúen como benefactores o aportantes recibirían los beneficios del mejoramiento de su imagen comercial con impacto sobre la capacidad de venta de bienes o servicios a su cargo.

Dentro de los beneficios que obtendría la Sociedad Civil con el programa incluimos a la Sociedad en su conjunto, los beneficiarios directos, las organizaciones comunitarias y el público en general.

Sociedad. Las sociedades de los países miembros de la iniciativa se benefician con cada programa solidario ya que ratifican y fortalecen el espíritu solidario de sus pueblos. En el caso del Programa Solidaridad al Volar se suma la posibilidad de que este tipo de acuerdos, instrumentados a través de Convenios de Solidaridad, pueden significar un puntapié inicial para la aplicación de programas similares en otros sectores o industrias.

Beneficiarios directos. Los beneficiarios directos del programa serían las personas físicas e instituciones con necesidades sociales o que por razones de interés público resultaran destinatarios de las prestaciones derivadas del Fondo Solidario.

Personas con recursos insuficientes para trasladarse por avión para recibir tratamiento médico; un equipo de fútbol de una villa miseria que se traslade a otras latitudes a fin de efectuar intercambios deportivos; la banda de música de un hogar de niños desamparados que efectúe una gira; el traslado de personas para misiones solidarias a distintas partes del mundo; escuelas con voluntad de participar en concursos u olimpíadas escolares regionales o internacionales; entre muchas otras posibilidades.

Las prestaciones aéreas solidarias no serían de otorgamiento automático sino que dependerían de una evaluación previa por parte de las Autoridades de Aplicación o Unidades Ejecutoras del Fondo Solidario.

Organizaciones Comunitarias. Las demandas sociales que se formulen al Fondo Solidario serían canalizadas en su gran mayoría por organizaciones comunitarias, las que a partir de la creación y difusión del Fondo Solidario tendrían al mismo como referente para la cobertura de esas necesidades en todo aquello relacionado con el transporte aéreo.
Público en general. Los programas de premios que ofrecen las compañías aéreas muchas veces no son utilizados por el público. ¿ Cómo se generan las unidades de cuenta ? Debe tenerse en cuenta que el incremento de unidades de cuenta en este tipo de programas no se produce únicamente a través de la verificación de viajes concretamente sino además a través de otro tipo de actividades asociadas al programa con el objeto de promocionar las mismas. Es el caso típico de los bancos y las tarjetas de crédito que ofrecen junto a las compañías aéreas el cómputo de esas unidades conforme al nivel de consumo del cliente. Otro modo de incrementar esas unidades son por ejemplo la contestación de encuestas, la promoción de adhesiones de otras personas al programas, etc. ¿ Cuánto duran esas unidades de cuenta ? Algunos programas establecen sistemas de caducidad de la validez de las unidades de cuenta. ¿ Cómo optimizar el uso de esos créditos en forma solidaria ? Por distintos motivos, las personas reciben unidades de cuenta (millas, puntos, etc.) de compañías aéreas que muchas veces no utilizan y, peor aún, se pierden al quedar sin efecto. A través del Fondo Solidario del Transporte Aéreo se ofrece a la gente la posibilidad de satisfacer sus motivaciones y necesidades espirituales mediante el aporte voluntario de ese tipo de unidades de cuenta para su utilización en beneficio de personas con necesidades sociales o iniciativas de interés público.

IX.  ANÁLISIS FODA

Un sencillo análisis F.O.D.A. acerca del Programa Solidaridad al Volar demuestra la importancia y procedencia de su creación e implementación.

FORTALEZAS

Diversidad de participantes en el Fondo

Integración común de los agentes del sector aéreo

Espacio de trabajo mancomunado

Estado-Sociedad Civil-Mercado

Alineamiento con las propuestas solidarias

Excelente relación costo/beneficio

Iniciativa win – win (todos ganan)

Reducción de prestaciones potenciales de las compañías aéreas derivadas de la existencia de sus programas de viajeros frecuentes

Formalización en muchos casos de mecanismos informales de pedidos de cooperación ya existentes

 

OPORTUNIDADES

Mejoramiento de la imagen de las empresas del sector.

Publicidad y marketing indirecto.

Es poco significativa la inversión de las compañías aéreas en el Fondo.

Es el momento propicio para su lanzamiento.

Fidelidad a las aerolíneas solidarias por parte de los clientes.

Ventaja competitiva para quienes participen con mayor ímpetu.

Fortalecimiento de la industria a través de la colisión formada por todos sus miembros en pos de un objetivo común

DEBILIDADES

Se necesita un primer impulso de importantes actores

No basta con el compromiso del sector privado

Es importante que los gobiernos participen

AMENAZAS

Generar mayores expectativas que las que el Fondo Solidario pueda resolver

Llevar los conflictos de la industria a la administración del Fondo Solidario

El programa goza de enormes fortalezas y de debilidades muy relativas que dependen de la capacidad para transmitir el espíritu de la iniciativa a quienes deseen participar del mismo.  La resolución de las amenazas depende de los propios actores del programa.

La oportunidad es ideal, ya que por un lado el mercado del transporte aéreo se encuentra sumamente deprimido tanto local como internacionalmente –en especial después del S-11,  Irak, Afganistán y el fenómeno del terrorismo transnacional- y además existe una gran demanda de solidaridad en Latinoamérica por las crisis que se viven en muchos países de la región.  Ante ello, un programa de este tipo transmite esperanza y sobretodo enormes adhesiones que beneficiarán a la industria aérea y a cada uno de sus actores.

X.  DISEÑO INSTITUCIONAL

Si bien se interpreta que no pueden formularse alternativas a priori de diseño institucional de un “Fondo Solidario del Transporte Aéreo” ni de la Autoridad de Aplicación o Unidad Ejecutora del mismo, porque ello debería surgir de un debate y consenso entre los miembros de la industria, se estima conveniente puntualizar que seguramente resultará necesario crear un primer nivel de programación de carácter rector,  en cabeza de las instituciones internacionales relacionadas con el transporte aerocomercial,  y  evaluar entonces la posibilidad de crear un fondo mundial o fondos regionales con sus respectivos capítulos nacionales a fin de  respetar de ese modo la idiosincrasia y condiciones especiales de cada país.

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Solidaridad al Volar

Experiencia Argentina

El Programa “Solidaridad al Volar” y la propuesta para la creación de un Fondo Solidario del Transporte Aéreo fue presentada a las autoridades argentinas en el año 2001 por iniciativa conjunta de la FAE (Fundación Argentina Estratégica) y la Asociación Civil Cruzada Cívica para la Defensa de Consumidores y Usuarios de Servicios Públicos. 

Se propuso como diseño institucional la creación de una entidad pública no estatal, de carácter mixto,  denominada “Fundación Alas Solidarias”,  integrada por:

-   la Fuerza Aérea Argentina

-   el Poder Ejecutivo Nacional (Subsecretaría de Transporte Aerocomercial)

-  el ente regulador aeroportuario (ORSNA)

-  las compañías aéreas agrupadas en IATA – JURCA - ALARA

-  los operadores aeroportuarios de Argentina

-  representantes de OSC (Organizaciones de la Sociedad Civil)

Los miembros del Consejo de Administración de la entidad y consejos asesores participarían en carácter “ad honorem”,  hasta el nivel de gerenciamiento del programa a cargo de la administración del Fondo Solidario del Transporte Aéreo.

En el año 2002 se reitera la propuesta con motivo de la renegociación del Contrato de Concesión de Aeropuertos Argentina 2000 S.A., lográndose que se incorporara una cláusula al Convenio de Renegociación del 20 de mayo de 2003, aprobado por Decreto No. 1227/2003,  conforme a la cual en el caso de que el gobierno argentino resolviera implementar el Programa de Solidaridad al Volar el Concesionario se comprometía a no percibir de los pasajeros beneficiarios del Fondo Solidario del Transporte Aéreo la tasa de uso de aero estación, declarando no oponerse a las exenciones que en tal sentido se dispusieran (punto XIV.5).  Por Decreto No. 878/2003 se suspendieron los efectos de la renegociación, sometiéndose las negociaciones a la recientemente creada Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos creada por el Decreto No. 311/2003.

Hoy la iniciativa, su reformulación y seguimiento ha sido asumida por Fundación Fidentia.

 

 

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